La Famosa Tarta de Ciruela🌸
La tarta de ciruela más querida del New York Times desde 1983—tan perfecta que nunca he sentido la necesidad de cambiarla, aunque me encanta agregarle mis propios toques creativos.
Esta sencilla pero elegante tarta de ciruela no es cualquier pastel—es la famosa receta publicada por primera vez por el New York Times en 1983, y se volvió tan querida que la siguieron publicando año tras año. Con solo un puñado de ingredientes básicos, esta tarta le da todo el protagonismo a las ciruelas, creando un postre que es a la vez humilde e inolvidable. 🍇🌿
Una de las mejores cosas de esta receta es lo fácil que es memorizarla. No necesitas ingredientes sofisticados ni técnicas complicadas; todo se une sin esfuerzo. Cada vez que la preparo, pienso en duplicar la mezcla. Pero en cuanto sale del horno, me doy cuenta: no hay necesidad de cambiar nada. La proporción de ciruelas jugosas y dulces con la masa suave y mantequillosa es perfecta, creando un equilibrio ideal en cada bocado. ✨
Dicho esto, a veces le agrego mi propio toque. Esta vez, incluí algunas rodajas de durazno junto con las ciruelas. La combinación de durazno y ciruela añade un delicioso estallido de sabor y un hermoso contraste de color. También ajusté un poco la sal y simplifiqué el proceso de mezcla (no hace falta un tazón extra—mi versión simplifica el método sin perder la esencia del original). 🍑💫
Así que, si buscas un postre que sea elegante, sin complicaciones y verdaderamente atemporal, anímate a preparar esta icónica tarta de ciruela. Es una de esas raras recetas que nunca necesitan cambiarse, pero que siempre dan la bienvenida a un toque de creatividad. 💛
Ingredientes
- 180 ml de azúcar
- 120 ml de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 1 cdta. de polvo para hornear
- 1 ml de sal kosher (la mitad si usas sal de mesa fina)
- 2 huevos grandes, a temperatura ambiente
- 1 taza de harina
- 12 ciruelas moradas pequeñas, partidas a la mitad y sin hueso (puedes reemplazar algunas ciruelas con trozos de durazno)
- 1 cdta. de canela
- 2 cdta. de jugo de limón recién exprimido
- 2 cda. de azúcar
Instrucciones
- 1
Precalienta el horno a 350°F (175°C).
- 2
En el tazón de tu batidora de pedestal, bate la mantequilla, el azúcar, la sal y el polvo para hornear a velocidad alta hasta que la mezcla esté clara y esponjosa, asegurándote de detener la batidora para raspar los bordes del tazón. Agrega los huevos uno a la vez y bate a velocidad media hasta obtener una mezcla suave. Detén la batidora y tamiza toda la harina dentro del tazón. Mezcla a velocidad baja hasta que la masa quede apenas incorporada, nada más. Vierte la masa en un molde desmontable de 9 pulgadas (23cm) sin engrasar.
- 3
Acomoda las ciruelas (y los duraznos, si los usas) con la piel hacia arriba sobre el pastel. Espolvorea el pastel con canela, jugo de limón y 2 cda. (30ml) de azúcar.
- 4
Hornea en el horno precalentado durante 40–50 minutos (el mío estuvo listo justo a los 40 minutos) hasta que un palillo salga limpio. La temperatura interna debe estar alrededor de 204–206°F (96–97°C) al medirla con un termómetro digital insertado en el centro del pastel, evitando el fondo del molde. Asegúrate de no llegar a 212°F (100°C) ni más, ya que esa es la temperatura a la que el agua se convierte en vapor, lo que significa que empezarás a perder humedad valiosa rápidamente. Deja enfriar antes de servir.
- 5
Este pastel sabe aún mejor al día siguiente. Puede parecer que hay muy poca masa, pero el pastel subirá mientras se hornea y la proporción de masa a fruta es simplemente perfecta. No engrases el molde, ya que esto impedirá que el pastel suba correctamente.
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