Pollo Asado con Miel – Jugoso y para Chuparse los Dedos 🍯🍗
Dorado, caramelizado e increíblemente jugoso—este es el pollo que hará que todos pidan más, sin necesidad de tenedor.
Si estás buscando un plato que le guste a todos, fácil de preparar y lleno de sabor, este Pollo Asado con Miel es la respuesta. La combinación de la piel dorada y caramelizada con la carne jugosa y tierna hace que sea una receta que vas a querer preparar una y otra vez. ¡Con un solo bocado, te garantizo que vas a querer más—sin cubiertos necesarios! 😉
La estrella de este plato es el glaseado de miel. Cuando la miel se asa en el horno, se carameliza de maravilla y crea una capa pegajosa para chuparse los dedos en el pollo. La dulzura natural de la miel combina perfecto con el sazonado salado de la carne, dándote un equilibrio irresistible de sabores dulces y salados. Y no te preocupes por que la carne se seque—la miel ayuda a retener la humedad, asegurando que cada bocado sea increíblemente jugoso.
Ingredientes
- 1 pollo entero
- 1 cda. sal kosher (la mitad si usas sal de mesa fina)
- pimienta negra recién molida, al gusto
- 60 ml de miel
- 2 cda. de jugo de limón
- 1 cda. de mantequilla derretida
- 1 cdta. de aceite de oliva
Instrucciones
- 1
Precalienta el horno a 425°F (220°C). Seca el pollo con papel absorbente para que la piel quede bien seca y así lograr que quede crujiente. Sazona el pollo con sal y pimienta. Lo ideal es colocar el pollo sobre una rejilla encima de una bandeja para hornear forrada con papel aluminio. Cocinar el pollo sobre una rejilla ayuda a que quede crujiente por todos lados al permitir que el aire circule alrededor. Hornea el pollo en el horno precalentado durante 30–40 minutos hasta que la piel esté seca y crujiente.
- 2
Mientras tanto, cocina a fuego lento el jugo de limón, la miel y la mantequilla durante 4–6 minutos hasta que espese un poco. No se trata de reducirlo hasta obtener un glaseado espeso—simplemente espesarlo un poco. Reserva.
- 3
Saca el pollo del horno y baja la temperatura a 350°F (175°C). Unta el pollo generosamente con tu mezcla de miel y limón ligeramente espesada. Vuelve a meter el pollo al horno durante otros 25–40 minutos (hasta que esté bien cocido y la temperatura interna llegue a 165°F/74°C en la pechuga y 170°F/77°C en el muslo), y sigue untando el pollo con la mezcla de miel y limón cada 10 minutos. Untar el pollo logra dos cosas: desarrollar un buen glaseado grueso por todos lados y revisar el pollo regularmente. Los azúcares de la miel pueden caramelizarse demasiado y comenzar a quemarse, así que si notas que alguna parte del pollo se está oscureciendo demasiado, cúbrela con papel aluminio para evitar que se queme.
- 4
¡Cuando el pollo haya alcanzado la temperatura interna segura, sácalo del horno, déjalo reposar al menos 7 minutos, luego córtalo y sírvelo!
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